—¿Qué haces? —le dije con la voz somnolienta.
—Busco mis aros —me contestó —¿Los has visto?
—¡Quiero dormir Ashley! —la regañé y volví mi cabeza a la almohada.
—Lamento arruinar tu sueño, pero es hora de que te levantes, vamos a llegar tarde a la Universidad —dijo ella. Gruñí por lo bajo y me senté en el sillón, mientras restregaba mis ojos para poder mirar bien, me puse de pie y comencé a caminar hacia el baño —Oye, ¿Qué tienes?
—¿Por qué? —le pregunté deteniendo mi paso.
-— Porque estas así como… renovado, como nuevo. Tienes una mirada distinta y pareces hasta contento —me dijo.
‘Paula’
Pensé en ella al instante. Estaba como nuevo por lo que había pasado con Paula. Me sentía extrañamente renovado, como si hubiese dormido unos tres días seguidos.
—Estoy haciendo yoga —le dije a Ash mientras entraba al baño.
—¿En que momento? —preguntó ella y pasó por mi lado hasta la habitación.
Entré al baño y lavé mi cara y mis dientes. Escuché como tocaban la puerta de baño.
—¿Si? —dije mirando hacia la puerta. Mi prima la abrió y se asomó.
—Me voy primito, Paula ya esta abajo por mí —me dijo.
Me paré bien derecho y la miré fijo. Ella estaba abajo…
—Está bien, te veo luego —le dije.
Ella me sonrió y salió de allí dejándome bastante alterado. Paula estaba abajo, en su auto yendo hacia la Universidad. De seguro va a contarle contentísima a Ashley lo que pasó esta madrugada.
Sonreí y terminé de arreglarme para salir de casa y subirme a mi linda moto. El día estaba espectacular, un sol radiante y un cielo azul. Me puse mis anteojos y prendí marcha hacia la Universidad.
Llegué mis amigos ya estaban en el lugar de siempre. Me bajé de Betty y miré el auto de Paula. Ellas ya estaban adentro…
—¿Qué tal hermanos? —les pregunté contento mientras me acercaba a ellos y los abrazaba a cada uno por separado.
Ryan se alejó de mí y me miró con desconfianza.
—¿Quién eres? ¿Dónde está Pedro? —me preguntó mirándome de arriba a bajo.
—Soy yo, soy yo ¿Acaso no puedo abrazar a mis hermanos? —les dije.
—No, este no es Pedro —le dijo Chaz a Ryan. Reí divertido.
—Vamos, hay que entrar, se nos hace tarde —dije y comencé a caminar. Detuve mis pasos y me giré a verlos. Sonreí por lo bajo —¿Pueden moverse?
—No, este de verdad no es Pedro. ¡Tengo miedo Chaz! ¡Tal vez una nave espacial rapto al verdadero Pedro y nos dejó a este que da abrazos y quiere llegar temprano a clases!
Chaz me miró fijo analizándome. Hasta que una sonrisa de idea atravesó su rostro.
—Yo se que es lo que le pasa —dijo Chaz. Ryan lo miró.
—¿Qué le pasa? —le preguntó Murillo.
—¿Acaso no te has dado cuenta Ryan? Mira su cara, mira su aura, su rostro, su cara de relajación y renovación. Pedro tuvo sexo anoche, por eso está así —le dijo él.
Ryan me miró fijo y sonrió.
—Ooooh, por ahí viene la mano —dijo Murillo y ambos se acercaron a mí. Sonreí por lo bajo, estos dos siempre encontraban la manera de saber lo que me pasaba —¿Quién fue la afortunada si se pueda saber?
Comenzamos a caminar hacia el edificio de la Universidad. Apreté mis labios y solté un suspiro. Los miré a ambos y sonreí.
—No voy a decírselos —les dije.
—Oh, vamos —dijo Ryan —Debemos saber quien te dejó como nuevo.
—¿Fue Kate? —preguntó Chaz. Lo miré extrañado.
—¿Quién es Kate? —le dije.
—No, no fue esa. Ni siquiera la recuerda.
—¿Caroline? —dijo Ryan. Negué con la cabeza y reí.
—No van a saberlo, es una forma que le debo de respeto. Soy un caballero no voy andar contando que me acosté con ella por ahí —les dije.
—Pero nosotros no somos cualquiera, somos tus amigos, tus hermanos… podemos saberlo —me dijo Chaz.
—No, no van a saberlo —dije firmé.
Detuve mi paso al ver como ella caminaba hacia nuestra dirección hablando con Emilia y con mi prima. Las tres nos miraron. Emilia y Ashley sonrieron, pero ella no lo hizo. Su mirada seria se desvió de mí para sonreírle a Chaz. Se acercaron a nosotros.
Chaz besó a Emi, y ella se quedó abrazada a él. Miré a mi prima que le sonreía tontamente a Ryan. Posé mi mirada en Paula. Ella miraba sus uñas sin preocupación, y como si yo no estuviera allí. Acomodé mi garganta.
—Hola —le dije. Levantó su vista y me miró. Sonrió fingidamente.
—Hola —dijo secamente. ¿Qué estaba pasando aquí?
—¿Cómo estás? —le pregunté. Se giró a ver a Ashley.
—¿Por qué no entramos? El profesor ya va a llegar —dijo y empujó a mi prima hacia el salón.
Fruncí el ceño y miré hacia el salón en donde ella acababa de entrar. Sacudí mi cabeza y entré. La miré y ella se sentó al lado de mi prima. Ashley la miró divertida y rió…
¿Le habrá contado?
Creo que aun no, porque si fuera así Ash ya me hubiese dedicado una mirara cómplice y divertida, y aun eso no había pasado.
Lo dejé pasar, tal vez ella solo esté jugando conmigo. En cualquier momento se acercara a mí y me dirá lo bien que la pasó conmigo. Si, eso es lo que va a pasar.
El profesor llegó y la clase comenzó. La miré y ella miraba fijo al frente, bajé mi mirada a la forma en la que estaba sentada.
Sus piernas cruzadas, una encima de la otra. Apoyó su codo derecho sobre la mesa y corrió todo su cabello para el otro costado, dejándome una sensual vista de la piel de su cuello. Tragué ante el recuerdo de su sabor… ella estaba jugando conmigo, ella quería provocarme. Mientras seguía acomodando su cabello, su mirada se cruzó con la mía. Me fijó por unos cuantos segundos, pero rápidamente volvió a mirar al frente.
¡Maldita sea! ¡Ella es una… una… una maldita!
Las horas seguían pasando y la actitud de Paula era cada vez más extraña. No se porque, pero creo que me odia.
Chaz y Ryan se sentaron a mi lado en la cafetería. Los miré y sonreí sin ganas.
La felicidad que tenía a la mañana, se estaba consumiendo de a poco. Ryan miró a la mesa en donde estaba Paula sentada sola, escribiendo algo en su celular.
—¿Me parece a mí o Paula esta algo… mal? —dijo Chaz. La miré con ojos venenosos.
—Yo veo que está perfecta —dije con tono enojado —Incluso es más indiferente conmigo que antes.
—¿Y porque no debería de estar indiferente? —me preguntó Chaz.
—Pobrecita, me parte el alma —dijo Ryan y se puso de pie —Voy a preguntarle que le pasa…
Chaz y yo vimos como Ryan se acercaba a la mesa de la morena y se sentaba frente a ella. Paula lo miró sorprendida y le sonrió al instante. Ryan le preguntó algo y ella negó con la cabeza sin dejar de sonreír. Ryan le volvió a decir algo y ella asintió sonriendo. Le dijo algo y Ryan se puso de pie. Emilia y Ashley llegaron para sentarse junto a ella, mientras Ryan regresaba a nosotros.
—¿Y? ¿Qué tiene? —preguntó Chaz.
—Dice que nada, solo que esta un poco cansada porque no durmió bien anoche —dijo él.
—¿Le preguntaste por que? —le dije a mi amigo.
—Si —dijo asintiendo —Me dijo que se quedó viendo una película cómica hasta muy tarde…
—Por lo menos pudo haber dicho que fue una de acción —susurré por lo bajo.
—¿Qué? —dijo Ryan.
—Nada, nada – me apresuré a decirle.
—Oye, tú no estabas tan radiante solo porque tuviste sexo, esta mañana —me dijo Chaz —¿Por qué estabas tan radiante?
—Olvídalo, mi sol se está consumiendo en sus propias llamas —le contesté.
—No entiendo —dijo Chaz
—Su felicidad se esta convirtiendo más bien en la razón de una profunda oscuridad que poco a poco lo va apagando —le dijo Ryan
—Sigo sin entender —aclaró Chaz.
—Traducción para ti Chaz —le dije y lo miré —Hay que tener cuidado con lo que deseas.
De repente Chaz sonrió abiertamente como si acabara de recordar algo que lo hizo muy feliz.
—Ayer hice el amor con Emi —confesó sin dejar de sonreír.
—No quería saber eso —protestó Ryan.
—Yo menos —le dije —¿Qué pasó con el código de caballerosidad?
—Es que ella ya no es una cualquiera no voy a acostarme con ella una sola vez. Voy a hacerlo muchas veces más —nos dijo.
—¿Por qué eres tan demostrativo? —le dije y miré la cara de Ryan.
—Cuando hagas el amor con alguna, te vas a dar cuenta. No es cosa de una sola noche, vas a querer hacerlo todas las noches que sigan —me dijo.
Dirigí, inconcientemente, mi mirada a Paula. No, ya esta, con lo de ayer alcanzó, puedo volver a ser como antes... yo no quiero hacerlo de nuevo con ella.
Mentira... si quiero volver a hacerlo... pero no porque nosotros hayamos hecho... hecho el amor, no. Eso no fue aquello... Solo porque ella... ella es increíble.
—¡Reacciona Pedro! —me dijo fuerte Ryan haciendo que saliera de mis pensamientos.
—¿En que estabas pensando? Tenías cara de no y luego de si —me dijo Chaz.
—Estaba pensando en las probabilidades de lo que acabas de decir —le dije.
—¿Y cuales son? —me preguntó.
—Son total y completamente nulas —le aseguré.
Entonces Chaz se puso de pie cuando vio como Emi se acercaba a nosotros.
—Ya vuelvo —nos dijo y se alejó con ella.
Un celular comenzó a sonar y era el de Ryan, miró la pantalla y se alejó de mí, haciéndome un gesto de espera. Me dejaron solo en la mesa. Miré a la mesa de la morena y mi prima que hablaban. Ashley le habló indignada. Me puse de pie y me acerqué a ellas, sentándome justo al frente de Paula. Ambas me miraron. Pero al instante Ash volvió su vista a su amiga.
—Estas insoportable Paula —le dijo con tono enojado.
—Si no te gusta, no me hables —le contestó ella.
—¿Pasa algo? —pregunté. Mi prima me miró.
—No lo se, esta intratable... no le puedes hablar mucho porque se irrita... para mi que estas en sus días.
—No —le contesté muy seguro. Paula me miró asesinamente.
—¿Cómo lo sabes? —me preguntó la rubia.
—Solo está así porque vio una película cómica por la noche… al parecer le gusto mucho mientras duró… pero luego la irritó —le dije a Ash sin dejar de mirar a Paula.
—Pues creo que tú también la has visto —me dijo ella.
—¿De que hablan? —preguntó Ash.
Mi mirada seguía fija en Paula, al igual que la de ella en la mía. Era como si me estuviera desafiando a hablar.
—La diferencia es que yo no me arrepiento de haberla visto, es más me encantó, pero creo que la clasificación que le dieron no fue la apropiada —le dije a la morena.
—Yo creo que te asusto un poco —me dijo —¿No te fuiste corriendo?
—¿Acaso querías que me quedara a terminar de verla? Creo haber escuchado que ya era muy tarde…
—Esperen un momento —habló Ash colocando su rostro en medio de ambos —¿Ustedes estaban juntos ayer?
—NO —dijo Paula.
—SI —la contradije.
Ashley nos miró con más confusión que antes.
—¿Si o no? ¡Decídanse! —nos pidió.
—Nos habíamos reconciliado, primita —le conté mientras una sonrisa burlona se dibujaba en mi rostro.
—Para una reconciliación hace falta una relación, Alfonso. La cual tú y yo no tenemos —me dijo ella. Sonreí mirándola fijamente al recordar mi apellido en sus labios, pero de manera agitada.
—Ignórala Ash —le dije a mi prima —Solo está molesta porque no quiere admitir que la película le encantó.
—Pero, ¿Qué tienen en común la película y la reconciliación? —preguntó confundida.
—¡Todo! —dijimos ella y yo al unísono.
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buenísimos los capítulos!!!
ResponderEliminarAMO TU NOVELA creo que te lo dije un millon de veces es todo simplemente todo! gracias por los 6 capitulos del finde y espero YA los dos de mañana jajaj mucha impasiencia
ResponderEliminarme encanto!! subi mas!!
ResponderEliminarayyyy... me encanto!!!! me encantaron los 2 capitulos..... la historia esta buenisima... subi mas mañana porfis ღ
ResponderEliminarAmo cuando una historia me sorprende, despues de leerlo y de lo que conocemos de los personajes, era obvio que terminarian su velada de esa forma pero, me imagine como 5 definiciones distintas y la que fue no estaba entre ellas jajaja.....
ResponderEliminarMe encantaron los capitulos de hoy, sigo repitiendo que esta novela es totalmente adictiva, buenisima adaptacion... gracias Jesy, espero los capitulos de mañana :)